domingo, enero 16, 2011

CONFÍA EN EL

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Bendiciones,
Enio

Meditación Diaria
¿LLAMAR BUENO A LO MALO?
Salmo 13:5 “Pero yo confió en tu gran amor; mi corazón se alegra en tu salvación.”

¿Podemos nosotros saber determinar de verdad si las circunstancias de la vida son buenas o malas? Por ejemplo, tu automóvil se descompone justo antes de sacar a pasear a tu familia. Pero cuando lo llevas al taller, el mecánico te dice: «Menos mal que no saliste a la ruta con este coche. Podría haberse incendiado». ¿Esa situación es mala debido al inconveniente o es buena porque Dios los protegió?
O quizá tu hija decide dedicarse a algo que a ti no te interesa mucho. Querías que jugara al baloncesto o que compitiera en atletismo en la escuela secundaria, pero ella deseaba cantar y tocar un instrumento musical. Te frustras, pero la muchacha sobresale en lo que hace y termina consiguiendo una beca para estudiar música. ¿Eso es malo porque no se cumplieron tus sueños o es bueno porque Dios la guió por senderos que tú no podrías haber anticipado?
A veces, es difícil ver cómo está obrando Dios. Sus misterios no siempre nos revelan Sus secretos, y nuestro viaje suele ser redirigido por desvíos incontrolables. Tal vez Dios nos esté mostrando una ruta mejor. Para asegurarnos de que las circunstancias aparentemente malas nos benefician, debemos reconocer el «gran amor» de Dios y confiar en El.
Nada en la vida del hombre que ama a Dios es malo, casualidad o en vano. Sino que, TODO, incluso aquellas cosas que no aceptamos muy placenteramente, es parte de la obra de Dios para nuestro bien. Al final, podremos decir: «Canto salmos al SEÑOR. ¡El SEÑOR ha sido bueno conmigo!»
Quizá no podamos controlar las circunstancias, pero sí nuestra actitud frente a ellas.
ORACION: Dios Todopoderoso, gracias te doy por ser El que me sostiene y quien nunca me ha dejado sol@. Aunque no logre ver ahora lo bueno que está sucediendo en mi vida, ayúdame a confiar en que Tus pensamientos y Tus caminos son más altos que los míos. Te pido que en el día de hoy inundes mi alma, fortaleciéndome, infundiendo nuevos alientos, depositando una alabanza nueva en mi ser. Anhelo que Tu paz que sobrepasa todo entendimiento, haga que me sobreponga a las circunstancias. En el nombre de Cristo Jesús. Amen
LECTURA BIBLICA: SALMO 13
1 ¿Hasta cuándo, Señor, me seguirás olvidando? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?
2 ¿Hasta cuándo he de estar angustiado y he de sufrir cada día en mi corazón? ¿Hasta cuándo el enemigo me seguirá dominando?
3 Señor y Dios mío, mírame y respóndeme; ilumina mis ojos. Así no caeré en el sueño de la muerte; 4 así no dirá mi enemigo: «Lo he vencido»; así mi adversario no se alegrará de mi caída.
5 Pero yo confío en tu gran amor; mi corazón se alegra en tu salvación.
6 Canto salmos al Señor. ¡El Señor ha sido bueno conmigo!

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