jueves, diciembre 03, 2015

SABES CÓMO AQUIETAR TU ALMA

Mis prioridades.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
SABES CÓMO AQUIETAR TU ALMA
SALMOS 131:1,2 "(1b) Señor, no es orgulloso mi corazón, ni son altaneros mis ojos, ni voy tras cosas grandes y extraordinarias que están fuera de mi alcance. Al contrario, estoy callado y tranquilo, como un niño recién amamantado que está en brazos de su madre. ¡Soy como un niño recién amamantado!"
¿Te apresuras durante tu tiempo de oración para poder ocuparte en otras cosas? Si es así, reflexiona en el ejemplo de Jesús en Su costumbre de apartar tiempo para estar con Su Padre Celestial.
Aislamiento. Aunque Jesús estaba atendiendo las necesidades de muchas personas constantemente, también entendía Su propia necesidad de estar a solas. Con frecuencia, después de un intenso período, se apartaba de las multitudes, e incluso de Sus discípulos para orar en privado.
Tiempo protegido. No importa qué estuviera pasando, Jesús solía apartar tiempo para descansar en el Espíritu, enfocarse en Su relación con el Padre, y fortalecerse física y emocionalmente. Aunque las personas clamaran por ÉL, Su prioridad era proteger este tiempo, sabiendo que Su ministerio fluía del mismo.
Quietud. ¿Qué significa “estar quietos”? El Salmo 46.10 nos llama a estar quietos: “Estad quietos, y conoced que yo soy DIOS”. Para saber en qué consiste esta paz interior y constante, cada cierto tiempo deja de hacer algo en lo que estás concentrado, y pon tu alma en contacto con la presencia del Espíritu Santo. En la lectura de hoy, David la describió como el estado de un “niño destetado” que está en descanso perfecto y feliz, por el solo hecho de estar en los brazos de su madre.
Haz de estas cosas esenciales una prioridad, y cosecharás inmensos beneficios en tu vida de fe. Ésto representa un reto en este mundo acelerado y de tantas tareas. Aquieta tu corazón delante de DIOS, y descubre lo mucho que necesitas la paz de Su presencia. ¡Es un regalo de valor incalculable!

ORACIÓN: Perdóname Padre Celestial porque apresuro mi tiempo de oración para poder ocuparme en otras cosas. Perdóname Señor. Ayúdame a tener la disciplina del aislamiento para encontrarme contigo, a estar callado y tranquilo para escucharte mejor y gozar de Tu presencia y amor. Gracias Señor. En el nombre de Cristo, amén.

1 comentario:

Trinidad Yunes dijo...

hermosa reflexión de bendición y edificación para mi alma, son tiempos de muchos afanes el mundo corre una carrera desenfrenada´, que nosotros seamos ejemplo de vivir un día a la vez sin descuidar nuestra vida espiritual... gracias x esta meditación mi alma necesita tiempo con Dios