lunes, agosto 11, 2014

BOCA... ARMA MORTÍFERA

Arma mortífera…
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Enio
Meditación Diaria
BOCA
por RITCHIE PUGLIESE
SALMOS 141:3 ”Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios”. (Reina - Valera)
”Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios”. (DIOS Habla Hoy)
Una de las armas mortíferas del ser humano es su lengua descontrolada.  Es probable que élla haya causado más daño que cualquier arma de fuego. 
Las palabras que salen de nuestra boca pueden edificar o destruir, bendecir o maldecir, animar o desanimar.  Alguien dijo con razón que DIOS nos dio dos orejas para oír y una boca para hablar.
Debemos reconocer que muchas veces hablamos de más o emitimos juicios que no deberíamos decir.  Poner un freno en nuestra boca es un hábito que se puede aprender, especialmente si se tiene la tendencia a hablar más de la cuenta.  Las peleas, los conflictos y las discusiones siempre se hacen con la boca.
El pasaje de hoy nos dice que debemos pedirle al Señor que guarde nuestra boca, que le ponga un guardián, para que de élla sólo salgan palabras de bendición.  A veces se originan situaciones “calientes”, donde las palabras se transforman en griterío y el calibre de éllas son destructoras.
Debemos aprender a domar nuestra lengua antes que lleguen las discusiones.  En medio del “calor” de una discusión es bien difícil callarse.  Más vale hacer silencio y dejar que la otra persona revele lo que tenga en su corazón, por lo que dice, que ponerse a la altura de élla diciendo cosas que no convienen.
En tu trabajo, en tu familia, en tu barrio quizás éste sea un momento para poner guardia en tu boca y no decir palabra.  Muchas veces el silencio es salud. 
Cada día al levantarte entrégale al Señor tu boca para que de élla no salga ninguna palabra destructora.
ORACIÓN:  Señor, ayúdame a callar cuando sea necesario y hablar en el momento adecuado.  Házme un canal de bendición con mis palabras.  Gracias DIOS mío. En el nombre de Cristo, amén.


domingo, agosto 10, 2014

ONDA EXPANSIVA

Recordemos… cómo tomar decisiones sabias.
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Enio
Meditación diaria
ONDA EXPANSIVA
Nuestro Pan Diario
PROVERBIOS 21:5  “Los planes bien meditados dan buen resultado; los que se hacen a la ligera causan la ruina”.
Cuando era niño, uno de mis pasatiempos favoritos era tirar piedras sobre la superficie de alguna laguna tranquila.  Inevitablemente, se formaban ondas a causa del impacto de la piedra. 
Esto es lo mismo que pasan con nuestras decisiones.  Cada decisión que tomamos crea una onda expansiva en nuestras vidas, así como también en las vidas de los demás.  Las decisiones que hemos tomado a lo largo de la vida determinan dónde estamos y en qué nos estamos convirtiendo.  Las decisiones también son reveladoras.  Lo que realmente queremos, amamos y pensamos se pone de manifiesto en las decisiones que tomamos.
No ha de sorprendernos entonces que el apóstol Pablo nos inste a hacer elecciones «excelentes» —elecciones que emanan de un corazón totalmente comprometido con Jesús—.  Él declaró que, cuando nuestro amor abunda en sabiduría y entendimiento, podemos entender lo que es lo mejor, (Filipenses 1:9-10 9Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que DIOS les dé sabiduría y entendimiento, 10 para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva) para que podamos “aprobar lo mejor”.
Las decisiones excelentes son la prueba de una vida que está profundamente comprometida con Jesús y Sus caminos, y Su onda expansiva llena nuestras vidas «de los frutos de justicia. . . para gloria y alabanza de DIOS.
Como un amigo mío me dijo sabiamente: “Nuestras vidas no están hechas de los sueños que soñamos, sino de las decisiones que tomamos”. ¡Tomemos decisiones excelentes!   Toma una excelente decisión y observa la onda expansiva de la bendición.
ORACIÓN: DIOS Omnipotente, gracias por tu Palabra llena de consejos para que podamos conocerte y comprenderte mejor.  Gracias porque Tu nos proteges y guías para hacer siempre lo mejor, lo excelente y con ello estamos bendiciendo también a nuestro hogar y familiares.  En el nombre de Cristo, amén.
Filipenses 1:3-11  Acción de gracias

3 Cada vez que me acuerdo de ustedes doy gracias a mi DIOS; 4 y cuando oro, siempre pido con alegría por todos ustedes; 5 pues ustedes se han hecho solidarios con la causa del evangelio, desde el primer día hasta hoy. 6 Estoy seguro de que DIOS, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese. 7 Es muy justo que yo piense así de todos ustedes, porque los llevo dentro de mi corazón y porque todos ustedes son solidarios conmigo de la bondad que DIOS me ha mostrado, ya sea que esté yo en la cárcel[c] o que me presente delante de las autoridades para defender y confirmar el anuncio del evangelio. 8 Pues DIOS sabe cuánta nostalgia siento de todos ustedes, con el tierno amor que me infunde Cristo Jesús. 9 Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que DIOS les dé sabiduría y entendimiento, 10 para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva; 11 pues ustedes presentarán una abundante cosecha de buenas acciones gracias a Jesucristo, para honra y gloria de DIOS.

sábado, agosto 09, 2014

CONSOLACIÓN

Feliz…
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Enio
Meditación Diaria
CONSOLACIÓN
MATEO 5:4 "Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación."
En nuestro contexto social, llorar es considerado una causa de debilidad y de vergüenza. Quizás las mujeres puedan ser consideradas por los demás cuando lloran, pero ver llorar a un hombre para muchos es un síntoma de debilidad y poca hombría.
Cuando una persona llora de tristeza libera por medio de las lágrimas su angustia. A los que les cuesta llorar se les hace difícil liberar esa carga interior pesada. Más allá de los beneficios físicos y aún emocionales que conlleva el llorar, el pasaje de hoy nos dice algo sencillo y note que no se da una palabra de condenación para los que lloran.
El sentir de DIOS para con el que llora es consolarlo de su dolor, sea hombre o mujer. Una cosa es aliviarse por llorar, pero la propuesta de DIOS es que los que lloran recibirán de parte de ÉL, consolación.
El consuelo es mucho más que resignación. Implica una ministración en el alma, por la obra del Espíritu Santo, que no deja ninguna enfermedad interior.
En este tiempo de dolor para tí, y tiempos de llanto, tienes a tu lado al Gran Consolador. ÉL te ministrará de tal manera que ninguna herida quedará en tu ser interior sino el “toque” precioso y majestuoso del Maestro.
¡Recíbelo ahora mismo!

ORACIÓN: Amado Padre Celestial. Tantas veces me he sentido con un espíritu de condenación por haber llorado, pero hoy me doy cuenta que por llorar califico espiritualmente para ser consolado por Tí. Gracias Señor Jesús, porque no sólo Tú secas mis lágrimas sino que también con Tu consuelo sanas mi ser interior. ¡Bendito sea Tu Nombre! Amén.

viernes, agosto 08, 2014

¿RECONOCES TUS ERRORES?

Nuestra obligación…
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Enio
Meditación Diaria
¿RECONOCES TUS ERRORES?
PROVERBIOS 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.”
Por regla general, a todos nos resulta difícil reconocer que hemos cometido un error. Podemos ver esta tendencia en el ser humano desde el principio de la creación. Cuando Adán y Eva pecaron comiendo el fruto del árbol prohibido, DIOS los confrontó a ambos. Primero, el Señor le preguntó a Adán: “¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?” (Génesis 3:11). Adán respondió: “La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.” En lugar de simplemente reconocer su error, desvió la culpa hacia la mujer. Eva actuó de manera similar. Cuando DIOS le preguntó: “¿Qué es lo que has hecho?”, ella le contestó: “La serpiente me engañó, y comí.” Esta actitud trajo como consecuencia que ambos fueran echados del huerto del Edén.
A partir de aquel momento, la renuencia a reconocer nuestros errores ha sido parte intrínseca de nuestra naturaleza. Desde pequeños empezamos a mentir a nuestros padres por temor a ser castigados por algo que hicimos que no debimos haber hecho. Y así llegamos a adultos, y continuamos actuando en este mismo espíritu.
El reconocimiento de nuestros errores y pecados agrada a DIOS y resulta en Su perdón y nuestra restauración. Por el contrario, cuando no los reconocemos, los resultados son totalmente destructivos para nuestras vidas.
Obligación del pecador es confesar su pecado y apartarse de él. Ambas cosas van juntas. La confesión debe ser hecha con rectitud al mismo Señor, y ha de incluir en sí misma un reconocimiento de la culpa, una comprensión de la maldad y un aborrecimiento de la misma.
No intentemos culpar a otros, ni a las circunstancias, ni disculparnos con nuestra propia debilidad. Descarguemos nuestra conciencia y declarémonos culpables. Recordemos que sólo cuando conocemos al Señor Jesucristo y le permitimos entrar en nuestras vidas puede haber un cambio.
El Espíritu Santo obra en nosotros y nos da la capacidad de “ver” nuestros errores y la integridad y el valor para reconocerlos. Este es el primer paso para la restauración. Lo contrario trae destrucción a nuestras vidas.
Entabla una íntima comunión con DIOS leyendo Su Palabra y pasando tiempo en oración diariamente. Y pídele que te ayude a ver y reconocer tus errores.
ORACIÓN: Padre Santo, te ruego me des discernimiento espiritual para ver con claridad mis errores y pecados, y dame la fuerza y el valor para reconocerlos y confesarlos delante de Ti y de los demás. En el nombre de Jesús, amén.



jueves, agosto 07, 2014

FE

DIOS responde…
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Enio
Meditación Diaria
MATEO 21:22 “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”
Los campos se secaron y la tierra se 'arrugaba' por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed.
La gente estaba ansiosa e irritable, mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio. Los días se volvieron en áridas semanas. La lluvia no llegaba.
Los ministros de las iglesias locales convocaron a una hora de oración en la plaza del pueblo, para el siguiente sábado.
Ese sábado, al mediodía, la gente del pueblo respondió en masa, llenando la plaza con caras ansiosas y corazones llenos de esperanza.
Los ministros se conmovieron al ver la variedad de objetos que los concurrentes traían entre sus piadosas manos: libros sagrados, cruces, rosarios, Biblias, etc.,etc.
Cuando la hora terminó, como si se tratara de un mandato mágico, una suave lluvia comenzó a caer.
Las felicitaciones se extendieron entre la multitud, mientras sostenían en alto sus atesorados objetos con gratitud y alabanza.
En el centro de la manifestación, un símbolo de fe pareció ensombrecer a los demás: un niño de nueve años había llevado un paragüas.
Laverne W. Hall - Boletin RDP
Juan 15:16  “No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.”
ORACIÓN: Padre Celestial, esta día me acerco a Tí para agradecerte por todas las bendiciones que me das, que le das a mi familia y seres queridos. Yo creo en Ti y sé que la misión que nos has dejado es dar buenos frutos, que permanezcan y deseo que te agraden. Gracias porque Tú respondes mis oraciones, de acuerdo a Tú voluntad. Tengo fe en Ti, Señor. En el nombre de Cristo, amén.



miércoles, agosto 06, 2014

¿ABATID@ O DESANIMAD@?

ÉL si puede…
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Enio
Meditación Diaria  
¿ABATID@ O DESANIMAD@?
SALMO 42:11 "¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en DIOS; porque aún he de alabarle, salvación mía y DIOS mío."
Una persona que está "abatida" siente que no tiene fuerzas para seguir adelante, o sea está desanimada, su ánimo está por el piso (una definición de "abatir" es derribar, echar por tierra).
Este pasaje nos muestra que existe un diálogo interior en la vida de una persona que está abatida y turbada. Esa persona, quizás en períodos de crisis, entabla una conversación consigo misma haciéndose preguntas, buscando una explicación o una solución a su estado de ánimo.
Cuando el abatimiento profundiza en la mente y el espíritu, la persona puede llegar a la depresión y hay casos en que el final ha sido el suicidio. De aquí la importancia de enfrentarse al abatimiento lo más pronto posible y eliminarlo totalmente. Claro que cuando una persona no tiene ánimo, ni fuerzas, ni deseos de luchar es mucho más fácil decirlo que llevarlo a cabo.  
Ciertamente es casi imposible para un ser humano alabar a DIOS en medio de un estado de depresión. Sin embargo ÉL es el Único de quien podemos esperar las fuerzas para levantarnos del piso. Por lo tanto, reconociendo esta verdad, debemos hacer un esfuerzo y clamar al Señor.
En el Salmo 119:25, vemos otro ejemplo en el que el salmista expresa su estado de abatimiento y se dirige a DIOS en busca de ánimo. Dice: “Abatida hasta el polvo está mi alma.” Entonces clama a DIOS diciendo:“¡Vivifícame según tu palabra!”, es decir: ¡Revíveme, levántame, dame fuerzas DIOS mío, conforme a Tus promesas!
Si te sientes rodeado de una nube de abatimiento y turbación, si no tienes ánimo porque las circunstancias te han derribado, aférrate de DIOS y recibirás aliento del cielo, suficiente para ordenarle a tu alma que deje de turbarse y se renueve en alabanza y gratitud al Señor. Comienza a orar y alabar a DIOS ahora mismo, aunque no sientas deseos. Continúa orando y alabándole, insiste hasta que Su paz y Su gozo te inunden.
ORACIÓN: Señor, dame las fuerzas para sobreponerme a mi estado de abatimiento. Haz que tu Espíritu Santo cambie mi desánimo y turbación en oración y alabanza. En el nombre poderoso de Jesús, amén.



martes, agosto 05, 2014

NO JUZGUÉIS

El Único Juez…
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Enio
Meditación Diaria 
NO JUZGUÉIS…
PROVERBIOS 25:7b-8 “Lo que atestigües con tus ojos no lo lleves de inmediato al tribunal, pues ¿qué harás si a fin de cuentas tu prójimo te pone en vergüenza?"
En muchas ocasiones acostumbramos sólo a observar y criticar todo de las demás personas sin primero revisarnos a nosotros mismos, tal como la historia siguiente:
Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer reparó a través de la ventana que una vecina colgaba sábanas en el tendedero y dijo: -“Quizás necesita un jabón nuevo... ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas!”.-. El marido miró y quedó callado. Élla continuó hablando: -“Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero!”-.
Y así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina tendía sus ropas al sol y el viento. Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas limpiecitas, y dijo al marido: -“¡Mira, élla aprendió a lavar la ropa! ¿Le enseñaría otra vecina?”  El marido le respondió: -“¡No, hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana!”-.
Y la vida es así. Todo depende de la limpieza de la ventana, a través de la cual observamos los hechos. Antes de criticar, quizás sería conveniente chequear si hemos limpiado el corazón para poder ver más claro. Entonces podremos ver claramente la limpieza del corazón de los demás.
Una de las cosas que nos hace muy humanos, y no necesariamente en el buen sentido de la palabra, es nuestra velocidad para emitir juicio. Ante una situación y muy a menudo cuando observamos el comportamiento de nuestro prójimo, analizamos los datos disponibles y con pasmosa velocidad llegamos a una conclusión, usualmente condenadora y la mayoría de las veces errónea. 
Desde el punto de vista de las probabilidades es muy posible que estemos en lo correcto pues el pecado es la norma y no la excepción, pero en un juicio no podemos basarnos en probabilidades sino en hechos y evidencias sólidas.
Usualmente no conocemos todos los detalles de un asunto pero eso no nos impide que lleguemos a una conclusión como si lo supiéramos todo al respecto.  Ese afán por emitir un juicio a pesar de no contar con todos los detalles es lo que nos mete en problemas muchas veces.  
En primer lugar porque estamos llegando a conclusiones erróneas por no tener toda la información del caso y segundo porque lo más probable es que comentemos nuestro juicio con otros y nos convirtamos en portadores de chismes e intrigas.
El Señor Jesús fue muy claro al respecto y a quienes caen es este error los llama hipócritas: »No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. »
¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.
Infinidades de veces sólo nos detenemos a criticar y mal pensar de nuestros semejantes sin mirarnos y analizarnos a nosotros mismos. Debemos primero examinarnos interiormente para sacar conclusiones de los demás. En todo caso, debemos ayudarnos unos a otros a llevar las cargas.
Necesitamos apoyarnos los unos a los otros, consolarnos los unos a los otros, ayudarnos mutuamente y aconsejarnos los unos a los otros y así fortalecernos en medio de la adversidad, porque la adversidad no debilita al hombre sino que muestra lo que es.
Es en los momentos de debilidad, lucha, adversidad y falla que necesitamos al herman@, por que no decidirnos a estar dispuestos a soportar las cargas de los demás. Recordemos que el único juez es el Señor Jesús y a ÉL todos tendremos que dar cuenta de nuestras acciones u omisiones.
ORACIÓN: Señor perdóname porque muchas veces he juzgado al que me ha fallado y me he retirado de él/élla y no he querido llevar su carga, pero hoy encuentro que es necesario aprender a soportar las cargas de esas personas así como Tú has soportado mis cargas y mis fallas. Quiero extenderme hacia los demás con una nueva actitud y sé que en esto Tú me ayudarás y me sostendrás. En el nombre de Cristo. Amén


lunes, agosto 04, 2014

¿DÓNDE ESTÁ LA ESPERANZA?

Ayúdame a entender…
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Meditación Diaria  
R. Warren
LUCAS 12:31 “Busquen ustedes el reino de DIOS, y todas estas cosas les serán añadidas.”
Lo que DIOS quiere para tu vida es bueno, agradable y perfecto. Pero tienes que tener cambio de cosmovisión que transforma y renueva la mente. Jesús dijo “Busquen el reino de DIOS por encima de todo lo demás, y El les dará todo lo que necesiten”.  No puede haber dos número 1 en tu vida, uno tendrá que ser el número uno y el otro el número dos, DIOS dice que Él debe estar primero. Ponlo en primer lugar y ÉL se ocupará del resto.
Warren cuenta: "Hace varios años fui expositor en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Llevaron a dos mil personas de entre las más brillantes en el mundo, para discutir las condiciones mundiales con este tema: “Comprometidos a mejorar el estado del mundo”.
Solo hay un problema. Cuando quitas a DIOS de la estrategia, todo lo que te queda es político. Eso ha fallado por los últimos 100 años. No vas a resolver la situación mundial, hasta que primero trates las almas de las personas. No puedes legislar un cambio. No puedes forzar a las personas a cambiar. No puedes crear una ley que haga que la gente sea más amable.Cada uno debe cambiar su cosmovisión. Las personas necesitan de DIOS, y también necesitan conocer la verdad. Están construyendo sus casas sobre la arena, y cuando viene la crisis, lo pierden todo,
¿Dónde está la esperanza?, son como un grupo de personas quienes cruzan el desierto del Sahara durante semanas sin una gota de agua. Sus gargantas están secas y sus labios partidos, y están desmayando, “¿Habrá alguien que me dé un trago de agua viva?, ¿alguien me quiere mostrar cómo puedo encontrar sentido, significado y propósito para mi vida?, sé que soy exitoso y eso no significa nada“.
Nosotros tenemos lo que éllos necesitan. Tenemos el agua viva de DIOS que refresca, restaura, rejuvenece, revitaliza y cambia nuestras vidas. Tenemos el mensaje. Debemos saber qué creemos, porqué lo creemos, debemos compartirlo y experimentarlo. Eso cambiará el mundo.
ORACIÓN: “Padre Santo, gracias porque nos has dado la verdad sobre la cual podemos construir nuestras vidas. Queremos aprender Tu verdad. Quiero discernir lo que es falso, quiero alejarme de aquellos negativo que ofrece el mundo y acércame a Tu Palabra. Quiero ser parte de Tu plan perfecto para este mundo. Ayúdame a entender lo que creo y entonces ayúdame a vivir lo que creo. En el nombre de Jesús. Amén”.


domingo, agosto 03, 2014

DIOS PREMIA LA OBEDIENCIA

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Meditación Diaria
DIOS PREMIA LA OBEDIENCIA
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LUCAS 5.4-6 "Jesús le dijo a Simón:—Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar.— 5 Simón le contestó:—Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes.— 6 Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían."
Un simple pescador se convirtió en uno de los principales fundadores de la iglesia primitiva al ser obediente. Simón Pedro se comprometió a seguir a Jesucristo, y recibió muchas bendiciones como resultado.
Después de una noche infructuosa en el mar, Pedro estaba cansado y desanimado. Pero cuando el Señor Jesús le pidió prestada su barca, él estuvo de acuerdo. Y cuando el Carpintero le dijo al pescador que echara las redes para pescar, Pedro obedeció a pesar de su experimentado criterio. Su obediencia al Señor le produjo una ganancia inmensa, y mejor aún, vio a Jesús como lo que era: el Señor.
Así como sus redes se ensancharon con la desbordante pesca, la fe de Pedro también se hizo más grande desde ese día. Estaba tan seguro de la autoridad de Jesús, que renunció a las herramientas de su oficio y se convirtió en un “pescador de hombres” (vv. 10, 11). Y con el tiempo vinieron más recompensas: milagros en nombre de Cristo (Hechos 9.33-42).
La obediencia era el estilo de vida de Pedro; cuando el Señor le decía que hiciera algo, lo hacía inmediatamente. (Mateo 16.15-17). Sabía quién era Jesús, y ayudó a establecer la iglesia sobre el firme fundamento del mesiazgo de Cristo. Pedro predicó en Pentecostés (Hechos 2.14-36), llevó el cristianismo a los gentiles (Hechos 11.1-18), y escribió dos epístolas de la Biblia.
A veces, pensamos: ¿Cómo puede DIOS usar a alguien como yo? La vida del apóstol Pedro demuestra que el Señor prepara a quienes ÉL llama. Y cuando un creyente obedece fielmente, DIOS lo recompensa.
ORACIÓN: Gracias Señor por el nuevo día que me das, por las bendiciones recibidas hasta este momento. Gracias por el amor de mi familia. Señor, hoy me acerco a Ti para pedirte que fortalezcas más mi fe en Ti y todo lo que haga sea de Tu agrado. En el nombre de Cristo, amén.
Lucas 5 (DHH) - LA PESCA ABUNDANTE
 1 En una ocasión, estando Jesús a orillas del Lago de Genesaret, se sentía apretujado por la multitud que quería oír el mensaje de DIOS. 2 Jesús vio dos barcas en la playa. Los pescadores habían bajado de ellas a lavar sus redes. 3 Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente. 4 Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón:
—Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar.
5 Simón le contestó:
—Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes.
6 Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían. 7 Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse. 8 Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo:
—¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!
9 Es que Simón y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho. 10 También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús le dijo a Simón:
—No tengas miedo; desde ahora vas a pescar hombres.

11 Entonces llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y se fueron con Jesús.

sábado, agosto 02, 2014

ALIENTO DEL CIELO

Ante nuestros problemas…
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Meditación Diaria
ALIENTO DEL CIELO

SALMO 42:11  ”¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza la he puesto en DIOS, a quien todavía seguiré alabando.  ¡Él es mi DIOS y Salvador!”
Si tú lees bien el pasaje, fácilmente te darás cuenta que al inicio existe un diálogo interior en la vida de una persona que está desanimada y preocupada.
Esa persona, quizás sin tener cerca a algún amigo o consejero, no tiene más remedio que hablarse a sí mismo para motivarse.
Aquí aprendemos algo muy útil para practicar en este día, donde todo se ve gris y nublado. Tú te sientes rodeado como de una nube de desanimo y preocupación. Tú estás empezando el día, o la jornada de trabajo, o estás sólo en la casa sin contar con la ayuda de nadie. 
Tengo una buena noticia para darte: Si tú te aferras a DIOS, lo buscas y en oración conversas con ÉL, tú recibirás aliento del cielo aún para ordenarle a tu alma que deje de preocuparse y se renueve en alabanza y gratitud al Señor.
Cuando te lleguen los días oscuros, no te quedes callado sino levántate en fe y ordénale a tu ser interior que irrumpa en oración y alabanza porque tu esperanza y salvación vienen de nuestro DIOS. Practícalos y resultarás renovado, bendecido y edificado.
ORACIÓN: Señor, DIOS mío. Dame la gracia de ejercitarme en la búsqueda en la paz interior de mi alma. Ayúdame, Espíritu Santo, a cambiar mi desanimo y preocupación en alabanza y gratitud a DIOS. Gracias Señor por las muestras de Tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.


viernes, agosto 01, 2014

¿TENGO UN GRAN DIOS O UN GRAN PROBLEMA?

DIOS es la solución
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¿TENGO UN GRAN DIOS O UN GRAN PROBLEMA?
SALMOS 25:15 “Mis ojos están puestos siempre en el Señor, pues sólo El puede sacarme de la trampa.”
Ciertos animales fueron creados con la capacidad de librarse de sus depredadores mediante mecanismos de defensa que los hacen ver más grandes de lo que realmente son. Algunos peces logran inflar su cuerpo haciéndose más grande que lo que el depredador puede capturar con su boca. Algunos lagartos y ciertas serpientes extienden la piel alrededor de su cuello para simular que son más grandes o más agresivos y así espantar al atacante. Otros peces se agrupan en bancos o escuelas para simular que son un organismo más grande que el depredador.
Lo mismo ocurre con muchos de los problemas que nos toca enfrentar en esta vida. Los problemas que nos agobian usualmente son más pequeños de lo que parecen ser, pero como no podemos darnos cuenta a primera vista de esta realidad somos presa del temor. Antes los inconvenientes estamos acostumbrados a reaccionar en defensa propia y la preocupación forma parte del mecanismo que utilizamos para adaptarnos a una crisis. Al igual que estos animales que simulan ser mayores de lo que realmente son, los problemas se presentan ante nosotros como enormes e infranqueables.
Dice la palabra en Marcos 11:23-24 “De cierto os digo que cualquiera que diga a esa montaña: “Quítate y arrójate en el mar”, y no duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”  Las montañas vienen a ser los problemas y circunstancias de la vida que enfrentamos cada día.
El Señor Jesucristo nos manda a poner nuestras confianzas en ÉL y no en el problema, porque DIOS es más grande que nuestras situaciones. Lo que es imposible para el hombre es posible para el Señor. La solución, pues, para nosotros radica en no enfocarnos en el problema sino en Quién es capaz de sacarnos del problema. Como hijos de DIOS podemos acudir a nuestro Padre Celestial para pedirle Su protección y rescate y ÉL como buen Padre, nos escuchará y nos salvará de la trampa.
No perdamos nuestro tiempo y nuestras energías combatiendo los problemas con nuestro propio esfuerzo. Coloquemos la mirada en el sitio correcto, en el rostro de nuestro Salvador y Señor Jesucristo. Tan pronto nuestra mirada esté centrada en ÉL, los problemas pasarán a un segundo plano y dejarán de lucir tan fieros como antes lo hacían.
DIOS es la solución a cualquier clase de problema, es nuestro Creador, de tal manera que no puede haber nada que sea superior a ÉL. Con toda confianza llevemos nuestras dificultades y contratiempos “al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." ¡Sólo a DIOS sea la gloria!
ORACIÓN: Mi Padre Amado, ¡cuántas veces mi confianza en Ti se ha visto afectada por circunstancias externas! Te ruego me perdones y me ayudes a enfocarme cada día más en lo que Tú me dices en Tu Palabra, a confiar plenamente en Ti aún en la más difícil de las situaciones. Aumenta mi fe, Señor, y ayúdame a obedecerte para que Tú muevas las circunstancias y soluciones de mis problemas. En el nombre de Jesús, amén.