viernes, diciembre 26, 2014

APAGANDO INCENDIOS

TÚ estás siempre conmigo.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria    
APAGANDO INCENDIOS
ISAÍAS 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti.”
El fuego que arde dentro de una mina abandonada, debajo de la ciudad de Centralia en el estado de Pensilvania, dura ya medio siglo. Al tocar la tierra se puede sentir el calor, y de los hoyos y grietas profundas se ve salir aire caliente y humo. Un residente dice: "Cerca de la entrada de la mina se puede oír el fuego rugiendo en el interior. Es un sonido atemorizante, como el batir de mil alas".
Diferentes entidades gubernamentales han invertido millones de dólares para tratar de apagar ese fuego, pero ya desde hace algún tiempo indicaron que ya no insistirían más en apagarlo, porque consideraban que era un esfuerzo inútil. Como resultado, y ante las contínuas llamaradas que arden sin control, el pueblo se ha mudado.
Asimismo en nuestras vidas personales existen o podrían presentarse incendios; con frecuencia nos parece que éstos son tan insaciables como aquel de Centralia. Son momentos difíciles en los cuales nos enfrentaremos con situaciones que no estaban previstas, pero esas situaciones muchas veces son necesarias para mostrarnos que DIOS está con nosotros.
Posiblemente estés sintiendo como todo se te ha acumulado, y que la intervención de DIOS brilla por su ausencia. La duda ha atacado tu mente, y la esperanza se está marchitando poco a poco; sientes como tu fe se debilita cada día y tienes una angustia dentro de ti que a pesar que no la quieres demostrar, sabes que esta ahí, te ha quitado el sueño y te ha robado la paz en tu corazón. 
Mas DIOS te dice: “…. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. ÉL te está anticipando que los problemas presentes se te complicarán... van aparecer situaciones repentinas que te sorprenderán... situaciones en las que no tendrás recursos a la mano para resolverlas... situaciones en las que no sabrás que hacer ni cómo proceder, por los enormes obstáculos que se te presentarán.
Pero como DIOS es previsor en todo, te dice: “Yo estaré contigo”.  ÉL te garantiza que Su presencia real estará envolviéndote siempre... ÉL te conducirá, te proveerá y te protegerá aunque las condiciones sean contrarias en todo sentido...
Recuerda que aún cuando veas que no haya nada que logre apagar ese incendio, DIOS sí puede hacerlo. ÉL ha prometido estar con Sus hijos y ayudarlos. Preséntate al Señor con tu problema con la certeza que, Aquél que envió a su Hijo para salvarte, también te proveerá la ayuda necesaria para las circunstancias especiales que estás atravesando...  
ORACIÓN: Bendito DIOS de amor y misericordia, una vez más te agradezco por Tu promesa de que estarás siempre conmigo. Te pido me ayudes a sobrevivir los incendios de la vida, enseñándome cada día mas a confiar en Ti. Hoy quiero echarme en tus brazos y confiadamente permitir que me lleves, me sostengas y me guíes por la situación que estoy atravesando. En el nombre de Jesús. Amén. 


jueves, diciembre 25, 2014

TODAS LAS COSAS AYUDAN A BIEN

Todo lo que DIOS hace tiene un propósito.
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Enio
Meditación Diaria  
TODAS LAS COSAS AYUDAN A BIEN
ROMANOS 8:28 “Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a DIOS, a los que conforme a Su propósito son llamados”.
Algunas situaciones de la Biblia puede parecernos desconcertantes, pero ninguna de éllas fue una mera casualidad. DIOS, quien conoce todas las cosas y lo ve todo, de principio a fin, estuvo trabajando soberanamente en todos los detalles de Su plan de redención. 
Por ejemplo, puede parecernos extraño que un inoportuno censo del gobierno le causara a María la incomodidad de tener que viajar en su último mes de embarazo. César Augusto pudo haber pensado que este censo fue idea suya, pero la realidad es que él estaba siendo utilizado de forma soberana —era DIOS quien estaba llevando a esta familia a Belén, en cumplimiento de la profecía del nacimiento del Mesías.
Siglos antes, Miqueas escribió: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”.
No solo el viaje fue difícil, sino que después que José y María llegaron a Belén, el único alojamiento que pudieron encontrar era poco agradable. Un establo con un pesebre como la cuna del bebé, no era lo que pensaríamos digno de un Rey.
Pero el Padre celestial tenía un propósito en mente para eso, también. Quiso que el Cordero de DIOS naciera en un ambiente humilde, junto a otros corderos. El ángel del Señor invitó a los pastores a recibir al Cordero de DIOS que quitaría los pecados de todo el mundo para siempre.
¡Que anuncio de nacimiento! Los pastores se aterrorizaron, pero su temor se convirtió en gozo al recibir el anuncio del nacimiento del Mesías. Primero corrieron a ver a la criatura, luego divulgaron la noticia: Jesús es el Mesías, su Salvador.
¿Qué circunstancias difíciles estás tú o un ser querido enfrentando? ¿Te preguntas por qué DIOS las está permitiendo? Ten la seguridad de que el Padre celestial lo ve todo y tiene un buen propósito más allá de lo que nuestras mentes finitas pueden comprender.
Cuando estamos en medio de una prueba, es difícil resistirse a clamar: “Señor, ¿por qué me está sucediendo esto?” Algunas veces tenemos la respuesta, y otras veces no. De lo que sí podemos estar seguros es que nada sucede por casualidad o accidente. DIOS tiene un propósito, aun para nuestras experiencias más dolorosas.
Es muy difícil, por no decir imposible, ver con antelación cómo utilizará el Señor nuestras pruebas para nuestro beneficio. Nuestra limitada perspectiva humana no nos permite captar Su plan superior. Pero basándonos en lo que nos dice Romanos 8:28, podemos estar seguros de la verdad de esta promesa bíblica, porque la buena obra del Padre Celestial se hace visible en nuestros dolores, dificultades y deficiencias.
Hemos podido experimentar como ÉL ha convertido nuestro lamento en alegría, y también hemos cosechado abundantes bendiciones y beneficios de nuestras horas más oscuras. 
Cuando decidimos confiar en el Señor, descubrimos al final que ÉL estuvo obrando haciendo que todas las cosas ayudaran para nuestro bien. ¡Solo a ÉL sea la gloria! 

ORACIÓN: Señor, por la Palabra sé que nada sucede sin un propósito. Por eso, Dios Padre, gracias por las muestras de Tu amor. En el nombre de Cristo, amén.

miércoles, diciembre 24, 2014

UNA RAZÓN PARA CELEBRAR

¡FELIZ NAVIDAD!
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Enio
Meditación Diaria    
UNA RAZÓN PARA CELEBRAR
GÁLATAS 4:4-5 “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, DIOS envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos”.
En la temporada navideña, de lo que más pensamos en cuanto a la vida de Jesús es, por supuesto, Su nacimiento. Escuchas predicaciones y música acerca de ese tema, ves pesebres por algunas partes, y tal vez hasta notes que se hace referencia a la historia de Belén en los medios seculares. Pero lo que olvidamos con facilidad en esta época del año, es la razón por la que vino ese pequeño bebé. Nació para morir.
Ahora bien, es posible que a ti no te guste pensar en eso. Puede ser que estés preparando comida para una reunión familiar, comprando regalos o decorando hermosamente tu casa, y por eso no quieres pensar en la muerte brutal que esperaba al tranquilo bebé que se encuentra en el centro de la escena del pesebre. Sin embargo, ¿cómo podemos realmente celebrar el nacimiento de Cristo, sin tener en cuenta la razón de su venida?  
El Señor Jesús tuvo un propósito en la vida. Desde el momento que apareció aquella noche en Belén, vivió su vida en misión para el Padre. Vino a mostrarnos quién es DIOS realmente. Vino a enseñarnos cómo vivir, andar y hablar como personas espirituales.
Pero lo más importante, vino para que nosotros pudiéramos tener la relación plena e íntima con el Padre que ÉL conocía tan bien. La tarea del Señor Jesús fue lograr nuestra salvación. Esa victoria le costaría su vida.
Por tanto, al celebrar la Navidad, no perdamos nuestro enfoque. Al poner nuestras alabanzas al pie del pesebre, no olvidemos que ÉL vino para que podamos poner nuestros pecados al pie de la cruz. Éste es el regalo de Navidad del Señor Jesús para ti.


martes, diciembre 23, 2014

¿EN QUIÉN PONGO MI ESPERANZA?

Gracias Señor.
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Enio
Meditación Diaria    
¿EN QUIÉN PONGO MI ESPERANZA?
SALMOS 118:8-9 “Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.”
Gran parte de nuestra desesperanza surge de que en numerosas oportunidades hemos sido engañados o alguien nos ha fallado y no nos ha cumplido lo prometido; sólo tenemos que ponernos a pensar la incertidumbre, la angustia y la inseguridad que nos ha tocado sufrir cuando hemos puesto la esperanza en personas, ideas o cosas. 
Este sufrimiento proviene en parte de las terribles experiencias que nos ha tocado vivir al ver como aquellos en quienes confiábamos faltaban a sus promesas o simplemente eran incapaces de responder responsablemente por lo que se habían comprometido. Otras veces porque sencillamente cometimos el grave error de confiar en alguien cuyas males intenciones no pudimos discernir a tiempo. Nuestros problemas y nuestros enemigos tienen una asombrosa capacidad para lucir más grandes y poderosos de lo que realmente son. Son como perros rabiosos que nos amedrentan con sus horrorosas fauces y sus impresionantes ladridos y nos hacen pensar que ocurrirá lo peor.  Mientras mostremos estar atemorizados ellos tendrán la ventaja sobre nosotros. Ellos saben detectar el miedo que nos abruma.
Si te ha sobrevenido la desesperanza es muy probable que estés agotado. Este agotamiento es producto de que hasta ahora has intentado luchar utilizando sólo tus fuerzas y tus capacidades. Te has enfrentado tu solo al enemigo. Es lo más normal, así nos han enseñado toda la vida, que debemos luchar, que debemos perseverar, que no debemos rendirnos. Esto es parcialmente cierto en cuanto a no dejarnos apabullar por las circunstancias mas no significa que debamos luchar exclusivamente con nuestras fuerzas.
Mas cuando pones tu esperanza en DIOS, reconoces que tus fuerzas son insuficientes para la tarea.  Entiendes que por muy grande que parezca el problema que te atribula, tu DIOS es más grande aún. Se aclara tu mente y te das cuenta que nada, absolutamente nada puede oponerse o resistir el poder y el amor de DIOS.  
Poner nuestra esperanza en DIOS nos hará estar tranquilos, confiados, seguros,  porque en Quien hemos puesto nuestra confianza es alguien bueno, no solo bueno, alguien excelente. Alguien que nunca nos fallará, ni nunca nos engañará; el Único que es fiel para cumplir todas Sus promesas; Alguien que nos ama profundamente y sólo desea lo mejor para nosotros.  
Debemos reconocer que Su presencia implica salvación, protección y una esperanza firme para nuestras vidas.   Olvídate de esas malas experiencias y comienza de nuevo, esta vez con DIOS y verás como nunca más estarás sin esperanza. ¿Estás listo para poner tu esperanza en DIOS?

ORACIÓN: Gracias Padre Celestial. Reconozco, ahora, que he estado actuando sólo ante mis problemas sin recurrir a Ti… Perdóname Señor… De ahora en adelante sabrás mis cuitas y problemas… Ayúdame Señor… En Tu nombre, amén.

lunes, diciembre 22, 2014

UN VERDADERO AMIGO

El amor y la fidelidad…
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Enio
Meditación Diaria    
UN VERDADERO AMIGO
JUAN 15:12-15 “Éste es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he amado.  Nadie tiene mayor amor que éste, que es el poner su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; yo los he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, se las he dado a conocer a ustedes.”
Lo menos que un verdadero amigo puede esperar de otro amigo es la traición y la violencia.  La amistad nada tiene que ver, y de hecho se opone, a esas dos destructivas acciones.  La amistad tiene muchísimo que ver con la confianza y la afinidad de intereses y de propósitos. La amistad siempre se encuentra rodeada de afecto y buena voluntad.  Y por último, pero no menos importante, el amor es parte fundamental de una relación amistosa.  
Cuando voluntariamente desechamos los principios de la amistad para volvernos en contra de un amigo por medio de la traición estamos cometiendo un acto abominable.  La traición es tan malvada que muchas veces viene acompañada de la mentira lo que la hace aún más letal.  Todos hemos sido víctimas de una traición en algún momento de nuestra vida y por lo tanto conocemos perfectamente cuán dolorosa puede ser esta experiencia.  El Señor Jesús sufrió la traición de parte de un miembro de su selecto grupo de discípulos y aunque ÉL ya sabía lo que iba a ocurrir, no dejó de ser para ÉL una situación penosa.
Busquemos siempre el bien de los demás y antepongamos los intereses de los amigos a los propios. De esta manera nos aseguraremos de que no vamos a dañar la relación amistosa con que el Señor ha bendecido nuestras vidas. El sabio rey Salomón nos dejó dicho que “Hay amigos más fieles que un hermano” y “En todo tiempo ama el amigo.” 
Así que cultivemos las amistades y estemos alerta de todas esas cosas que pueden dañar la amistad para que nuestros amigos lo sigan siendo por mucho, mucho tiempo. Ser amigo es uno de los regalos más grandes que DIOS nos puede otorgar, pues es una oportunidad para demostrar que el amor de DIOS está presente en nuestras vidas;  ese amor que por cierto es eterno e incondicional y el cual tenemos la oportunidad de mostrarlo a nuestros amigos.  Aprendamos a amar como Cristo nos ama; aprendamos a dar como Cristo lo dio todo.   
El Señor Jesús dijo que nosotros somos Sus amigos si hacemos lo que El nos manda.  Obedezcamos siempre a DIOS y así podremos cultivar la mejor y más dulce amistad que alguien puede tener, cual es la de nuestro Señor y Salvador.
ORACIÓN: Gracias Señor por los amigos que tengo y ayúdame a conservarlos. En el nombre de Cristo, amén.


domingo, diciembre 21, 2014

¿ANHELAS LLEGAR AL CIELO?

SI, quiero…
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Enio
Meditación Diaria    
¿ANHELAS LLEGAR AL CIELO?
2a CORINTIOS 5:1-3  “Bien sabemos que si se deshace nuestra casa terrenal, es decir, esta tienda que es nuestro cuerpo, en los cielos tenemos de DIOS un edificio, una casa eterna, la cual no fue hecha por manos humanas.  Y por esto también suspiramos y anhelamos ser revestidos de nuestra casa celestial; ya que así se nos encontrará vestidos y no desnudos."
Joni Eareckson era una atlética chica de 17 años cuando se lanzó a nadar en aguas muy poco profundas de manera que golpeó el fondo con su cabeza, rompiéndose el cuello y quedando completamente paralizada para el resto de su vida. Han transcurrido 40 años desde aquel accidente que cambió su vida de manera radical, pero Joni dice que todos los días despierta necesitando a DIOS desesperadamente.
Joni aprendió a escribir y a pintar usando sus dientes. Así escribió un tratado evangelizador titulado “Cuando pienso en el cielo”. Élla admite que pensar en el cielo no siempre es fácil, especialmente porque tenemos que morir para llegar allá, lo cual va en contra de nuestros más básicos instintos.
No obstante DIOS obra a través de las pruebas para ayudarnos a centrar nuestras mentes en el cielo. Como persona que vive, viaja y ministra desde una silla de ruedas, Joni escribe confiadamente acerca del cielo: “No hay ni sombra de duda en mi mente de que me sentiré fantásticamente más emocionada y preparada para el cielo que si estuviese sobre mis propios pies. El sufrimiento nos prepara para el cielo. El cielo se convierte en nuestra pasión.”
El apóstol Pablo conocía esa pasión. En el pasaje de hoy, básicamente dice: “deseamos el cielo, no porque queramos morir, sino porque anhelamos vivir realmente, estar con nuestro Señor para siempre.” Pero hasta que llegue ese momento “por fe andamos, no por vista.” Desde su encuentro con Jesús en el camino a Damasco, Pablo vivió cada día adorando, sirviendo y amando al Señor. Así lo declaró en Filipenses 1:21: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” No era Cristo para Pablo solamente alguien a quien trataba constantemente de imitar; era algo más, era como si dijera “para mí el vivir es respirar”. Jesucristo era una función vital en la vida de Pablo.  No existía nada más importante para él. Era feliz así, sin embargo declara que “el morir es ganancia.”  Es decir, cuando yo muera, cuando viva con mi Señor por la eternidad, habré llegado a un estado infinitamente superior a éste. Es necesario llegar a conocer y a amar al Señor de esta manera para anhelar estar con ÉL para siempre.
En una ocasión a un anciano lo saludaron así: “¡Me alegro verte en la tierra de los vivientes!” Y él contestó: “No estoy en la tierra de los vivientes, estoy en la tierra de los que mueren. Pero espero ansiosamente estar en la tierra de los vivientes pronto, cuando llegue al cielo.”  El corazón de este hombre ya está allí. ¿Se puede decir lo mismo de ti?
ORACIÓN: Padre Santo, te doy gracias por haber enviado a Tu Hijo a morir en propiciación por mis pecados, para darme entrada a Tu reino celestial. Anhelo que llegue el momento de partir a mi morada eterna para disfrutar de Tu compañía para siempre. Mientras esté en este mundo, por favor ayúdame a vivir de manera que mi testimonio glorifique Tu nombre. Por Cristo Jesús te lo pido, amén.


sábado, diciembre 20, 2014

UNA NUEVA VIDA

Con Cristo todo lo puedo…
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Enio
Meditación Diaria 
UNA NUEVA VIDA
Nuestro Pan Diario
ROMANOS 6:4 “Como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”.
Después que el médico me comunicó que tenía cáncer, traté de escuchar lo que decía, pero no pude. Me fui a casa, me tapé la cabeza con una manta y me quedé dormida sobre el sofá, como si el sueño pudiera cambiar el diagnóstico.
Cuando al fin pude armarme de valor para contarlo a mis seres queridos, mi amiga Judy Shreur dijo algo particularmente memorable. Después de expresarme su comprensión, me dijo: «Esto es lo que va a pasarte. Vas a sentirte terriblemente mal durante tres días. Después, te levantarás, comprenderás lo que tienes que hacer y seguirás adelante con tu vida». Luego, agregó: «Creo que eso tiene que ver con la muerte, la sepultura y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo».
En ese momento, no lo creí. Estaba segura de que la vida, como yo la entendía, había terminado. Nada volvería a ser igual. No podía pensar en volver a sentirme normal. Pero élla tenía razón.
Tres días después, me desperté y me di cuenta de que no me sentía tan mal. Entonces, poco a poco, a pesar del sufrimiento físico por la quimioterapia, mi condición emocional y espiritual mejoró notablemente. «Morí» a mi antigua realidad y «resucité» a una nueva normalidad.
Gracias a DIOS, Él se especializa en darnos una nueva vida, y una vida en abundancia.
Para aquellos que han muerto con Cristo, morir a una realidad significa resucitar a una nueva y gloriosa normalidad, para que «andemos en vida nueva».
Solo en Él podemos levantarnos después de haber recibido fuertes golpes en nuestras vidas; En Cristo que todo lo puede y en El somos más que vencedores. MMC

ORACIÓN: Gracias Señor por las muestras de Tu amor. En el nombre de Cristo, amén.

viernes, diciembre 19, 2014

¿DUDAS DE QUE DIOS PUEDE AYUDARTE?

Tú estás en control
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Enio
Meditación Diaria    
¿DUDAS DE QUE DIOS PUEDE AYUDARTE?
MATEO 14:28-33  “Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de DIOS.”
La duda es un sentimiento que no proviene de DIOS. Es exactamente lo contrario a la fe, la cual sí viene de DIOS (Efesios 2:8), pues es fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22).
Las dudas nos roban las bendiciones de DIOS, nos impiden recibir las respuestas a nuestras oraciones, y constituyen una barrera que nos prohíbe acercarnos al Señor y disfrutar de Su santa presencia, de Su gozo y de Su paz inefable. Dice Santiago 16:6-7: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.” 
A los discípulos los había sorprendido una fuerte tormenta en medio del mar. La barca en que viajaban estaba siendo azotada por enormes olas que amenazaban con hundirla. Entonces llegó Jesús, andando sobre el mar, y les habló palabras de aliento. Fue entonces que Pedro, el impetuoso discípulo, le dijo: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.” Tan pronto Jesús le dijo: “Ven”, Pedro descendió de la barca, y comenzó a caminar perfectamente sobre el mar. Podemos imaginar el asombro de todos los discípulos, y aún del mismo Pedro, ante semejante milagro verificándose ante sus ojos. Pero entonces sucedió algo inesperado: Pedro miró a su alrededor, y cuando vio el oleaje producido por el fuerte viento, inmediatamente tuvo miedo y comenzó a hundirse, y gritó desesperadamente: “¡Señor, sálvame!” Entonces Jesús extendió su mano para ayudarlo, y le dijo: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” Mientras Pedro tenía su mirada fija en Jesús pudo caminar sobre las aguas. Pero tan pronto miró las circunstancias, y dudó que él pudiera seguir caminando en esas condiciones, se hundió. Esto nos pasa a todos nosotros en muchas ocasiones, dudamos porque nuestra fe flaquea. Entonces nos hundimos en la angustia, el afán, el desánimo y finalmente en la desesperación.
En situaciones difíciles, en las que estamos esperando la ayuda de DIOS, debemos rechazar inmediatamente, en el nombre de Jesucristo, toda duda que venga a nuestra mente. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo. Por nosotros mismos no podemos eliminar todas las dudas, pero con la ayuda del Señor sí podemos. En Su poder y Su fuerza veremos siempre la luz detrás de la oscuridad, la calma en medio de la tormenta, y la victoria en las circunstancias más difíciles. A medida que crecemos espiritualmente, y nuestra fe aumenta, las dudas van disminuyendo, independientemente de la situación en que nos encontremos.
Busca una relación más íntima con DIOS, pasa un tiempo a solas con ÉL cada día, ora, escudriña Su palabra, medita en élla, ponla en práctica. . Como resultado tu fe aumentará, las dudas que te asaltan desaparecerán de tu vida, y podrás disfrutar libremente del amor y la gracia del Señor. 
ORACIÓN:  Padre Santo, te ruego aumentes mi fe, y me ayudes a desechar toda duda que intente robarme la paz y la seguridad de que Tú estás en control, y que Tus planes en mi vida son siempre planes de bienestar y de esperanza. En el nombre de Jesús, amén.


jueves, diciembre 18, 2014

DEL PÁNICO A LA PAZ

HEBREOS 12 2  DEL PÁNICO A LA PAZ
La paz que sólo Tú me puedes dar…
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Enio
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DEL PÁNICO A LA PAZ
HEBREOS 12:2 “Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de DIOS. " (NVI)
Jesús salió de la ciudad y fue al Monte de los Olivos, como solía hacerlo, y sus seguidores fueron con ÉL. Cuando llegó al lugar, les dijo: «Orad que no entréis en tentación». Luego se alejó como a un tiro de piedra de éllos. Se arrodilló y oró: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Entonces apareció un ángel del cielo que lo confortaba. Lleno de dolor, Jesús oraba más intensamente. Su sudor era como gotas de sangre que caían en tierra (Lucas 22:39–44).  
¿No era el temor una de las emociones que Jesús sintió? Se podría argumentar que el temor era la emoción primaria. Veía en el futuro algo tan feroz, tan aprensivo que oró por un cambio de planes.«Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad sino la tuya» (Lucas 22:42)
¿Qué es lo que nos movería a presentar esta misma oración? ¿El subir a un avión? ¿Enfrentar una multitud? ¿Hablar en público? ¿Tomar un trabajo? ¿Tomar un cónyuge? ¿Conducir por la autopista? ¿Enfrentar una enfermedad? La fuente de tu temor puede parecerle pequeña a otros. Pero a ti, te enfría los pies, te hace saltar el corazón y te lleva la sangre al rostro.
Éso le pasó a Jesús. Pero qué bondad la suya al contárnoslo. Nosotros tendemos a hacer lo contrario. Disfrazamos nuestros miedos. Los ocultamos. Ponemos las manos sudorosas en los bolsillos, la náusea y la boca seca las mantenemos en secreto.
Jesús no lo hizo así. No vemos una máscara de fortaleza. Escuchamos una petición de fortaleza. ÉL primero en oír su temor fue su Padre en los cielos.   Ah, ¡qué tendencia la nuestra de acudir a cualquiera! Primero al bar, al consejero, al libro de autoayuda o al vecino amigo.
¿Cómo es que soportó Jesús el terror de la crucifixión? Primero fue al Padre con sus temores. Fue ejemplo de las palabras del Salmo 56.3: «En el día que temo, yo en ti confío».
Haz lo mismo con tus temores. No eludas los huertos de Getsemaní de la vida. Entra en éllos, pero no entres sol@. Mientras estés allí, se honest@. Se te permite golpear el suelo, se permiten las lágrimas, y si tu sudor se convierte en sangre, no serás el/la primer@. Haz lo que Jesús hizo: abre tu corazón, y sé específico. Jesús lo fue. «Pasa esta copa», oró.
Díle a DIOS el número de tu vuelo, cuéntale la longitud de tu discurso, el sufrimiento de tu enfermedad, dale a conocer los detalles de tu cambio de trabajo, etc.. ÉLl tiene mucho tiempo, y también tiene mucha compasión. ÉL no piensa que tus temores son necios o vanos. No te dirá «Anímate», ni «Mantente firme». ÉL ya pasó por éso. Sabe cómo te sientes. ÉL sabe lo que tú necesitas. Por eso debemos condicionar nuestra oración como Jesús lo hizo: «Si quieres … »  ¿Quería DIOS? Sí y no. No le quitó la cruz, pero le quitó el temor. ¿Quién dice que no hará lo mismo por ti?  
Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe; ésto es lo que nos exhorta a hacer el autor de Hebreos, quien nos habla de uno que corre y de un precursor.
El precursor es Jesús, «el autor y consumador de la fe». ÉL es el autor: es quien escribió el libro de la salvación. Y es el Consumador: no sólo preparó el mapa, sino que hizo resplandecer el sendero. ÉL es el precursor, nosotros corremos detrás.
Mientras corremos se nos exhorta a fijar los ojos en Jesús.  No midas la altura de la montaña; habla con Aquel que la puede mover.  En vez de llevar el mundo a tus espaldas, háblale Al que sostiene el universo en Sus manos. Tener esperanza es mirar hacia adelante.   
Ahora bien, ¿hacia dónde estás mirando?

ORACIÓN: Padre Celestial, ayúdame para que pueda ser sincero contigo y en los momentos de problemas y de pruebas las ponga en Tu conocimiento para que me des la paz que sólo Tú puedes dar. En el nombre de Cristo, amén.

miércoles, diciembre 17, 2014

CONSEJERO

ESCÚCHALO…
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Enio
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CONSEJERO
ISAÍAS 9:6 "Y se llamará su nombre….. Consejero... "
Estamos a las puertas de la celebración del acontecimiento más grande que el mundo ha conocido: el nacimiento del Hijo de DIOS, el Consejero prometido, el Salvador del mundo.  María, la madre de Jesús exclamó: "Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en DIOS mi Salvador" (Lucas 1:46-47).
Su parienta Elizabet celebró diciendo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre... Bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor" (Lucas 1:42-45).
Grande y maravillosa la noticia de la obra de DIOS a favor nuestro: La Palabra de DIOS se hace hombre, DIOS habla a través de Su Hijo, conocemos Su voluntad y confiamos en ÉL. Sí, nace el Consejero.
Años más tarde, un seguidor de Jesús declaró: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Juan 6:68). Hablando acerca de sí mismo, Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Juan 14:6). La realidad es que ÉL es el Consejero.  
Hay veces en que nuestros corazones se confunden: necesitamos la verdad y la paz que viene de DIOS. La Biblia nos advierte: "Engañoso es el corazón más que todas las cosas" (
Jeremías 17:9). Y cuando nos equivocamos tenemos que admitir, como lo hizo el apóstol Pablo: "Lo que hago no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago" (Romanos 7:15). Sin duda necesitamos escuchar las palabras sabias del Consejero para despejar las dudas y restablecer la paz que solamente ÉL puede darnos.
“Maravilloso Consejero”. Gracias a Su conocimiento de la Palabra de DIOS y a Su extraordinaria comprensión de la naturaleza humana, sabía cómo resolver los problemas cotidianos. Desde que fue coronado rey en el cielo, Cristo ha seguido siendo el “Consejero” y el medio principal por el cual nuestro Padre Celestial se comunica con la humanidad.
Los consejos de Jesús, que se hallan en la Biblia, siempre son sabios y acertados. Saber y creer ésto redundará en una vida libre de incertidumbre y temor paralizante. De Cristo Jesús recibimos palabras de perdón y esperanza. ÉL es el que tiene el consejo y consuelo para nuestra vida.
ÉL conoce nuestros corazones. Por lo tanto, podemos sentirnos seguros delante de DIOS, pues si nuestro corazón nos acusa de algo: "Mayor que nuestro corazón es DIOS, y Él sabe todas las cosas" (1 Juan 3:20).
ORACIÓN: Jesús, gracias por ser mi Consejero. Guía mi camino en Tu verdad. Amén.


martes, diciembre 16, 2014

APRENDIZAJE

Acéptala con agrado…
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Enio
Meditación Diaria    
APRENDIZAJE
PROVERBIOS 1:23 “Respondan a mis reprensiones, y yo les abriré mi corazón; les daré a conocer mis pensamientos. 
Para los hijos de DIOS el proceso de reprensión (corrección) es necesario porque forma parte del proceso de aprendizaje. Nadie nace sabiéndolo todo. Hay mucho que aprender y parte de lo que se aprende tiene que ver con decisiones que tomamos que no son las más convenientes para nosotros y que las hemos tomado al margen de los principios que DIOS ha preparado para nuestra vida. Estas grandes equivocaciones necesitan ser colocadas sobre la mesa para ser analizadas y corregidas según la dirección que señale la buena voluntad de DIOS.
El ser humano es desobediente por naturaleza y ésto hace que muchas veces nos rebelemos en contra de la voluntad divina para tratar de imponer nuestros criterios y pareceres. Es aquí donde la corrección pasa a jugar un importantísimo papel en la crianza del hijo de DIOS. La disciplina es necesaria y no se sabe de ningún proceso de aprendizaje que haya tenido buenos resultados sin haber hecho uso de élla.
La corrección nos hará más sabios, siempre y cuando la aceptemos con agrado y entendamos que élla tiene un importante propósito para nosotros. Sin élla nunca podremos avanzar hacia la madurez espiritual. Por medio de élla podremos beber de las aguas de la fuente de la sabiduría para fortalecer nuestra relación con DIOS y entender mejor sus propósitos.
¿Te encuentras en este momento bajo la corrección del Padre celestial? Saca todo el provecho que puedas de esa situación. A medida que vayas comprendiendo cómo funciona la disciplina en tu proceso de crecimiento y la aceptes de corazón, élla será cada vez menos necesaria para alcanzar el progreso espiritual. ¡Sólo a DIOS sea la gloria!
ORACIÓN: Padre Celestial. Te pido perdón por todas mis faltas y pecados cometidos y te pido que me ayudes a aceptar con agrado Tu corrección. En el nombre de Cristo, amén.


lunes, diciembre 15, 2014

FRUTO, MÁS FRUTO, MUCHO FRUTO

La poda necesaria…
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Enio
Meditación Diaria
FRUTO, MÁS FRUTO, MUCHO FRUTO
Charles Stanley
JUAN 15: 8 "En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos."
JUAN 15: 16  Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre."
Charles Stanley relata:
"Viví durante un tiempo en las montañas de Carolina del Norte, en un lugar que era conocido como Fruitland (“tierra de la fruta”). El sitio tiene ese nombre por ser una tierra de manzanas. Una vez fui a visitar a un miembro de mi iglesia que vivía allí, y su esposa me dijo que estaba en el huerto, podando los árboles.
Así que me fui a observar lo que estaba haciendo. Sin saber por qué lo hacía, le dije: “Va a matar ese árbol”. Se volvió para mirarme, y me dijo: “Encárguese usted de la predicación. Yo me encargo de la poda”. Después me enteré de que, para producir una buena cosecha, las ramas de los árboles tenían que ser podadas.
Es una lección que nunca he olvidado, porque también se aplica a nuestra vida espiritual. A veces, dudamos del amor de DIOS cuando los tiempos malos nos golpean y estamos adoloridos. Pero lo que el Señor está haciendo, en realidad, es podándonos para que podamos dar fruto de calidad; después vuelve a podarnos para que demos más fruto, y finalmente nos poda otra vez para que demos mucho fruto. Si una rama sigue creciendo sin ser recortada, aparecerán muchos brotes pequeños que le quitarán la savia que la sustenta.
Las cosas pequeñas de la vida pueden ser como esos brotes, frustrando nuestra capacidad de fructificar.
Algunas veces permitimos que nuestra bondad dependa de cómo nos sentimos cuando nos despertamos por la mañana; podemos dejar que se desarrolle un mal hábito; o tal vez permitimos que nuestra paz se vea empañada por nuestras circunstancias.
Pero si aceptamos la poda de DIOS con la actitud correcta, la savia del Espíritu Santo desarrollará el fruto en nuestra vida.

ORACIÓN: Gracias Padre Celestial por este nuevo día que me das y por las experiencias gozadas. Gracias a las bendiciones que tu derramas sobre mi y mi familia en todo momento. Señor te pido que me podes para que pueda dar fruto, mucho fruto y del bueno. En el nombre de Cristo, amén.