lunes, agosto 07, 2017

¿NECESITAS PACIENCIA? CONFÍA EN DIOS

¿Necesitas paciencia?
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Enio
Meditación Diaria
¿NECESITAS PACIENCIA?  CONFÍA EN DIOS
HEBREOS 10:35-36 “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene una gran recompensa, pues os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de DIOS, obtengáis la promesa”.
Hay sin duda una relación muy estrecha entre la confianza y la paciencia.  El pasaje de hoy nos exhorta a que no perdamos “la confianza” pues "es necesaria la paciencia.” Si confiamos plenamente en que lo que esperamos llegará, seremos más pacientes para esperarlo, aunque tarde más de lo que pensábamos.
Esto es exactamente fe, como la describe Hebreos 11:1 “Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Podemos considerar la vida como una carrera que comienza el día en que nacimos y termina el día que partimos de este mundo.  No es una carrera en la cual estemos compitiendo con los demás, es una carrera individual de diferente duración y de distintos obstáculos para cada uno.  Refiriéndose a esta carrera, Hebreos 12:1-2 dice: “corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...”
De nuevo la Palabra de DIOS nos habla de la paciencia.  La palabra griega que se utiliza aquí para definir paciencia es “hipomoné” y significa “persistencia firme”.  No se trata, pues, de la paciencia que se sienta y acepta las cosas resignadamente.  Se trata de una paciencia activa, dominante, que soporta todo pero no se detiene, sino que marcha adelante con firmeza, hacia la meta, con absoluta certeza en la victoria.
Y también nos habla el autor de Hebreos de confianza.  Dice que debemos poner los ojos en Jesús. Esto significa hacerlo a ÉL el foco central de nuestras vidas.  Es mirarlo a ÉL y no a las circunstancias que nos rodean.  Es confiar en el Señor en todas las situaciones que puedan presentarse ante nosotros, por negativas y difíciles que estas sean.  
Jesús advirtió a sus discípulos que en sus vidas encontrarían obstáculos y dificultades. Les dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).  En otras palabras, cuando llegue la prueba y la adversidad, no se desesperen, confíen en Mí, y yo los guiaré al triunfo.
Cuando ponemos nuestra confianza en el Señor, ÉL se encarga de todos los obstáculos que encontremos en esa carrera. ÉL nos guiará hacia la meta, y nos dará la victoria que ÉL obtuvo hace 2,000 años cuando venció en la cruz del Calvario.
La paciencia es resultado de las pruebas y las dificultades, pero es a la vez el ingrediente que necesitamos para seguir adelante hasta la victoria.  Santiago 1:2-4 dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.  Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
La prueba produce paciencia, pero no es el producto final.  La paciencia tiene un propósito: que lleguemos a ser perfectos y cabales, es decir que maduremos espiritualmente hasta llegar al punto que hagamos la voluntad de DIOS.  Éste es el propósito del Señor en nuestras vidas.  Ésa es la meta.  Así obtendremos la promesa de que nos habla el pasaje de hoy. 
A medida que maduramos, entendemos mejor que DIOS espera que confiemos en ÉL en todo momento.  Entonces seremos más pacientes.  No nos afanaremos tanto, no nos sentiremos desesperados cuando las cosas no parezcan mejorar, sino que con paciencia esperaremos la victoria que habrá de llegar en el momento perfecto, en el tiempo del Señor y de acuerdo a Su voluntad.
OREMOS: Padre Santo, ayúdame a mantenerme firme en esta carrera con mis ojos fijos en Jesús en todo momento. Aumenta mi fe y dame la paciencia y la fuerza que necesito para no desfallecer y continuar hasta la meta que Tú tienes señalada para mí. 
En el nombre de Jesús, Amén.
 .

domingo, agosto 06, 2017

LO QUE TRAEMOS DEL VIAJE

A medida que los años se suman, la fidelidad de DIOS se multiplica.
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Enio
Meditación Diaria
LO QUE TRAEMOS DEL VIAJE
Nuestro Pan Diario
SALMO 37:25 “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.”
John F. Burns pasó 40 años cubriendo acontecimientos mundiales para el New York Times. En un artículo que escribió después de jubilarse, recordó las palabras de un amigo periodista que estaba muriendo de cáncer: «Nunca olvides que no se trata de cuán lejos viajaste, sino de lo que trajiste a tu regreso».
El Salmo 37 podría considerarse una lista de David de lo que «trajo» de su viaje por la vida, de pastor a soldado, y luego a rey. El salmo es una serie de contrastes entre los malos y los justos, y reconoce a los que confían en el Señor.
«No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán» (vv. 1-2).
«Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque el Señor sostiene su mano» (vv. 23-24).
«Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan» (v. 25).
De nuestra experiencia en la vida, ¿qué nos ha enseñado DIOS? ¿Cómo hemos experimentado Su fidelidad y amor? ¿De qué maneras el amor del Señor ha formado nuestras vidas?
Lo importante no es lo lejos que llevamos, sino lo que traemos de nuestro viaje. — David C. McCasland
OREMOS: Señor, gracias por caminar conmigo por la vida.
En Tu Nombre, amén.


sábado, agosto 05, 2017

LA CLAVE PARA TENER UNA VIDA DE EXCELENCIA

Oídos dispuestos para recibir corrección y ser enseñados por otros.
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Enio
Meditación Diaria
LA CLAVE PARA TENER UNA VIDA DE EXCELENCIA.
PROVERBIOS 1:7 “La sabiduría comienza por honrar al Señor;
los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.” (DHH)
No hay peor persona como aquella que piensa que siempre se las sabe todas y que no necesita nunca que nadie le enseñe y le aconseje. El orgullo y la soberbia muchas veces se disfrazan de “falsas sabidurías o conocimientos”. Algunos creen erróneamente que ser corregidos significa ser inferiores a los demás.
El pasaje de hoy es terminante al decir que los insensatos son los que desprecian la sabiduría y la enseñanza. Encontramos personas así en todo lugar, sea en el trabajo y aún en la iglesia. Son personas que dan una imagen de seguridad pero interiormente se sienten inferiores. 
Para tener una vida de excelencia, la clave es tener siempre los oídos dispuestos para recibir corrección y ser enseñados por otros. De esa manera creceremos y seremos personas sabias.
Alguien dijo que sabiduría es la capacidad de diferenciar lo bueno de lo mejor. Para lograr ésto, la mayoría de las veces necesitaremos de la ayuda de otros, para que nos guíen y aconsejen. Aquel que no está dispuesto a ser enseñado y/o corregido, nunca alcanzará madurez en la vida. 
Piensa en aquellas personas que con buena voluntad y actitud han venido a tu vida para corregirte y enseñarte y tú, en su momento, te ofuscaste y menospreciaste sus palabras.
¿Estás completamente seguro que éllos estaban equivocados, o fue tu orgullo interior que afloró para no permitirles que te enseñen?
Como cristianos debemos aprender la sensatez, y ésta incluye el valorar la enseñanza para alcanzar
verdadera sabiduría espiritual.
OREMOS: Señor, gracias por el nuevo día que me das. Gracias por las bendiciones recibidas en esta semana. Señor, te pido que quites de mí toda soberbia oculta y todo pensamiento de “que yo sé todas las cosas”. Haz de mi un cristiano sensato, capaz de recibir sabios consejos y buena enseñanza.
Gracias Señor. Por Cristo Jesús.  Amén.


viernes, agosto 04, 2017

¿QUÉ DEBEMOS HACER FRENTE A LAS TENTACIONES?

DIOS ha provisto una salida adecuada.
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Enio
Meditación Diaria
¿QUÉ DEBEMOS HACER FRENTE A LAS TENTACIONES?
2a PEDRO 2:9 ”Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”. (RV95)
Cuando se habla sobre la tentación, la mayoría de la gente lo asocia solamente al área sexual. Existen muchas clases de tentaciones, además de la sexual.
Por ejemplo: “Los dulces son una tentación irresistible para mí”, “El cajero del banco pidió perdón por su 'debilidad' y dijo que no pudo resistirse a las tentaciones”, “Un alcohólico en recuperación que asiste a un fiesta está en problemas, ya que allí es más difícil no caer en la tentación”, etc., etc.
Por cierto, ésto no tiene nada que ver con lo que dice la Biblia. A veces pensamos que recibir una tentación es un pecado, cuando la Palabra de DIOS dice que los cristianos que viven piadosamente son tentados una y otra vez.
Muchos creen que si soy un cristiano lleno del Espíritu Santo nunca más voy a recibir tentaciones. ¡Falso! ¡Pensamiento equivocado!
La tentación no es pecado. La tentación es anterior al pecado. El pecado es el consentimiento de la tentación. Así que no es lo mismo ser tentado que pecar. Todo pecado va antecedido de una tentación, pero no toda tentación termina en pecado.
Los únicos que reciben tentaciones son los cristianos que obedecen al Señor y quieren vivir santamente. Los que viven en un estado contínuo y se recrean en el pecado no necesitan ser tentados, pues ya viven dominados por él.
En cambio la tentación viene sobre el cristiano para hacerle perder bendición espiritual y transformarlo en un mediocre espiritual.
Si tú como cristiano estás siendo tentado en este tiempo, no te sientas con culpa pues es algo normal de la vida cristiana. El problema es ceder a la tentación y caer en el pecado.
Alguien dijo con razón que no podemos evitar que los pájaros vuelen sobre nuestras cabezas pero sí podemos evitar que éllos hagan un nido sobre élla.
Ahora bien, para cada tentación que el cristiano reciba, DIOS ha provisto una salida adecuada. ÉL nos cuida y quiere ayudarnos a que tomemos victoria sobre cada tentación que recibimos para que sigamos caminando bajo Su bendición. Así que, cuando venga la tentación sobre tu vida, recházala y decide seguir siendo fiel a DIOS y triunfarás.
OREMOS: Gracias Señor por enseñarme que recibir una tentación
no es pecado, pero que sí es pecado ceder a esa tentación.
Produce en mí oh DIOS, los “anticuerpos” de tu Espíritu Santo
para poder cada día caminar de victoria en victoria.

Por Cristo nuestro Señor.  Amén.   

jueves, agosto 03, 2017

DIOS QUIERE QUE TÚ TENGAS ÉXITO

¡Tú puedes hacer algo grande de tu vida…!
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Enio
Meditación Diaria
DIOS QUIERE QUE TÚ TENGAS ÉXITO
Renuevo de Plenitud
COLOSENSES 3:23 "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón,
como para el SEÑOR y no para los hombres;"
Esta historia es sobre un hombre que reflejaba en su forma de vestir la derrota, y en su forma de actuar la mediocridad total.
Ocurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. Este hombre, sucio, maloliente, tocaba un viejo violín. Frente a él y sobre el suelo estaba su boina, con la esperanza de que los transeúntes se apiaden de su condición y le arrojaran algunas monedas para llevar a casa. El pobre hombre trataba de sacar una melodía, pero era del todo imposible identificarla debido a lo desafinado del instrumento, y a la forma displicente y aburrida con que tocaba ese violín.
Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano, pasó frente al mendigo musical. Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes. Y no pudieron menos que reír de buena gana.
La esposa le pidió, al concertista, que tocara algo. El hombre echó una mirada a las pocas monedas en el interior de la boina del mendigo, y decidió hacer algo. Le solicitó el violín. Y el mendigo musical se lo prestó con cierto recelo.
Lo primero que hizo el concertista fue afinar sus cuerdas. Y entonces, vigorosamente y con gran maestría arrancó una melodía fascinante del viejo instrumento. Los amigos comenzaron a aplaudir y los transeúntes comenzaron a arremolinarse para ver el improvisado espectáculo.
Al escuchar la música, la gente de la cercana calle principal acudió también y pronto había una pequeña multitud escuchando arrobada el extraño concierto. La boina se llenó no solamente de monedas, sino de muchos billetes de todas las denominaciones. Mientras el maestro sacaba una melodía tras otra, con tanta alegría.
El mendigo musical estaba aún más feliz de ver lo que ocurría y no cesaba de dar saltos de contento y repetir orgulloso a todos: “¡¡Ese es mi violín!! ¡¡Ese es mi violín!!”. Lo cual, por supuesto, era rigurosamente cierto.
La vida nos da a todos “un violín”. Son nuestros conocimientos, nuestras habilidades y nuestras actitudes. Y tenemos libertad absoluta de tocar “ese violín” como nos plazca.  Se nos ha dicho que DIOS nos concede libre albedrío, es decir, la facultad de decidir lo que haremos de nuestra vida. Y ésto, claro, es tanto un maravilloso derecho como una formidable responsabilidad.
Algunos, por pereza, ni siquiera afinan ese violín. No perciben que en el mundo actual hay que prepararse, aprender, desarrollar habilidades y mejorar constantemente actitudes si hemos de ejecutar un buen concierto. Pretenden una boina llena de dinero, y lo que entregan es una discordante melodía que no gusta a nadie.   Ésa es la gente que hace su trabajo de la forma: “hay se va…”, que piensa en términos de “me importa un…”, y que cree que la humanidad tiene la obligación de retribuirle su pésima ejecución, cubriendo sus necesidades. Es la gente que piensa solamente en sus derechos, pero no siente ninguna obligación de ganárselos.
La verdad, por dura que pueda parecernos, es otra.
Tú y yo, y cualquier otra persona, tenemos que aprender tarde o temprano, que los mejores lugares son para aquellos que no solamente afinan bien ese violín, sino que aprenden con el tiempo también a tocarlo con maestría. Por éso debemos de estar dispuestos a hacer bien nuestro trabajo diario, sea cual sea. Y aspirar siempre a prepararnos para ser capaces de realizar otras cosas que nos gustarían.
La historia está llena de ejemplos de gente que aún con dificultades iniciales llegó a ser un concertista con ese violín que es la vida. Y también, por desgracia, registra los casos de muchos otros, que teniendo grandes oportunidades, decidieron con ese violín, ser mendigos musicales. La verdad es que DIOS nos concedió “libre albedrío”. Tú puedes hacer algo grande de tu vida, o hacer de élla algo mediocre. Ésa es tu decisión personal.
Y para tener éxito en la vida recuerda: "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el SEÑOR y no para los hombres;" Colosenses 3:23

OREMOS: Ayúdame Señor a superarme y hacer lo mejor cada día pensando que las cosas que estoy haciendo son para Tí y que debo ser agradecido por las bendiciones que me das.  Gracias por las muestras de Tu amor.  Por Cristo Jesús, amén.

miércoles, agosto 02, 2017

ANTE LOS RETRASOS ¿CÓMO REACCIONAS?

Los planes que DIOS tiene para tí no se deshacen por las tardanzas ni las dificultades.
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Enio
Meditación Diaria
ANTE LOS RETRASOS ¿CÓMO REACCIONAS?
PROVERBIOS 14:29 “Ser paciente es muestra de mucha inteligencia; ser impaciente es muestra de gran estupidez.”
Era la hora punta y todo el mundo parecía estar movido por un sentido de urgencia para llegar a su destino. Justo cuando la luz del semáforo cambió de rojo a verde en una transitada intersección, el auto de Roberto se paró en medio del congestionado tráfico. El trató por todos los medios de encender el motor del automóvil, pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Inmediatamente todos los que se encontraban detrás de el, comenzaron a tocar las bocinas de sus vehículos lo que hizo la situación mucho peor. Ante la incapacidad de poder resolver el problema, Roberto hizo una corta oración.  Después se bajó del auto, caminó hacia el coche que se encontraba detrás del suyo, y amablemente le dijo al conductor: "Lo siento mucho, caballero, pero no puedo hacer que mi auto camine. Si usted fuera tan amable de intentarlo, yo me quedaré en el suyo y continuaré tocando la bocina por usted.”
La manera en que lidiamos con este tipo de situaciones dice mucho de nosotros mismos. ¿Cómo reaccionarías tú si te encontraras en medio de un tráfico congestionado de automóviles y ya se te ha hecho tarde para llegar al trabajo? ¿Qué harías si tu vuelo es retrasado por problemas mecánicos o por mal tiempo? ¿Cómo actuarías tú si se le acaba el papel a la caja registradora justo en el momento en que te van a cobrar? Etc., etc.
Suponte que apenas tienes el tiempo exacto para llegar a una importante cita. Llegas a una intersección, y en ese momento pasa una turba interminable de gente protestando pues se encuentra de huelga… o un policía de tránsito para a los autos para dejar pasar a un sinnúmero de maratonistas… ¿Puedes respirar profundo y disfrutar de un receso de cinco, diez minutos tranquilamente o  más?  
“Paciencia”, según el diccionario de la Real Academia Española, es “la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse”. Otra definición de paciencia es: “Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.” 
Lamentablemente nuestra naturaleza carece de ambas habilidades, y tendemos a irritarnos ante la tardanza o la adversidad. Proverbios 14:29 nos muestra el espíritu que hay detrás de esta actitud. Solamente una estrecha comunión con el SEÑOR puede darnos el entendimiento, y capacitarnos para actuar pacientemente en medio de una de las situaciones descritas al principio, pues la paciencia es fruto del Espíritu Santo, dice Gálatas 5:22.
No pierdas el control la próxima vez que tus planes sean interrumpidos o cambiados. Pide al Señor paciencia para mantenerte en calma y con gozo en medio de una de estas situaciones. Recuerda siempre que los planes que DIOS tiene para tí no se deshacen por las tardanzas ni las dificultades.
Muchas veces es exactamente lo contrario, para que los planes de DIOS se lleven a cabo, es necesario esperar a su tiempo, y ésto, por regla general a nosotros nos parece una espera demasiado larga.
Hazte el firme propósito de reaccionar con paciencia en situaciones de retraso o tardanza. Ponte a orar, repite algún versículo de la Biblia, o entona una alabanza al Señor. El Espíritu Santo tomará control de la situación, y te resultará fácil esperar pacientemente.
ORACION:  Padre amado, te ruego me llenes de Tu paz y de Tu gozo en esos momentos en los que tiendo a irritarme cuando las cosas no suceden con la rapidez que yo deseo, y que Tu Santo Espíritu produzca en mí la paciencia que necesito para esperar.

Por Cristo Jesús te lo pido. Amén.

martes, agosto 01, 2017

BOCA

Cada día al levantarte entrégale al Señor tu boca.
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Enio
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BOCA
SALMOS 141:3 ”Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios”. (Reina - Valera)
SALMOS 141:3 ”Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios”. (DIOS Habla Hoy)
Una de las armas mortíferas del ser humano es su lengua descontrolada.  Es probable que élla haya causado más daño que cualquier arma de fuego. 
Las palabras que salen de nuestra boca pueden edificar o destruir, bendecir o maldecir, animar o desanimar.  Alguien dijo con razón que “DIOS nos dio dos orejas para oír y una boca para hablar.“
Debemos reconocer que muchas veces hablamos de más o emitimos juicios que no deberíamos decir.  Poner un freno en nuestra boca es un hábito que se puede aprender, especialmente si se tiene la tendencia a hablar más de la cuenta.  Las peleas, los conflictos y las discusiones siempre se hacen con la boca.
El pasaje de hoy nos dice que debemos pedirle al Señor que guarde nuestra boca, que le ponga un guardián, para que de élla sólo salgan palabras de bendición.  A veces se originan discusiones, donde las palabras se transforman en griterío y el calibre de éllas son destructoras.  
Debemos aprender a domar nuestra lengua antes que lleguen las discusiones.  En medio del “calor” de una discusión es bien difícil callarse.  Más vale hacer silencio y dejar que la otra persona revele lo que tenga en su corazón, por lo que dice, que ponerse a la altura de élla diciendo cosas que no convienen.
En tu trabajo, en tu familia, en tu barrio quizás éste sea un momento para poner guardia en tu boca y no decir palabra.  Muchas veces el silencio es salud. 
Cada día al levantarte entrégale al Señor tu boca para que de élla no salga ninguna palabra destructora.
OREMOS: Señor, ayúdame a callar cuando sea necesario y hablar en el momento adecuado.  Hazme un canal de bendición con mis palabras.  Gracias DIOS mío. En el nombre de Cristo, amén.